Homenajes

Homenaje a Castiñeira

El Orfeón sentía que tenía con Castiñeira una deuda especial, deuda impagable pero de la que por lo menos teníamos que “pagar los intereses”.
Así, oficiada por su hermano sacerdote, Manuel Castiñeira Pardo y con homilía de Luis Varela Castiñeira, también cura y sobrino, celebramos unha misa por el y por los fallecidos y familiares del Orfeón en el altar del Bo Xesús de la catedral lucense el 27 de octubre de 2007, cuando se cumplían dieciocho años de su muerte. Cantamos la “Misa galega” de Castiñeira, e hicimos ofrenda floral ante su tumba en el atrio de la Catedral.

A continuación fuimos a la nueva Praza do Seminario, donde inauguramos el monumento a Castiñeira, obra del escultor mindoniense-valenciano Juan Puchades Quilis. Entre las palabras, las de Fray José, Obispo de Lugo, en una de sus últimas intervenciones en público, para recordar el papel de Castiñeira en la Iglesia y en la Música, haciendo constar que no muy lejos de aquel lugar, otro monumento recordaba a otro sacerdote lucense singular, el Cura de la Bicicleta.

José Castiñeira Pardo